miércoles, 27 de octubre de 2010

16.

16.
"I want you to... TAKE ME OUT!".

Fueron juntos por todo lo desconocido de Londres. Harry le contaba sus penas y ella le escuchaba y apoyaba, cuando sonó el teléfono de Lane.
-¿Sí?
-¿Lane Wood?- preguntó una voz desconocida al otro lado del teléfono.
-Al habla, ¿quién es?
Harry escuchaba atento la conversación e intentaba enterarse de algo de lo que estaba sucediendo, ya que la cara de Lane pasó de ser una cara de felicidad a una de miedo en cuestión de segundos. Pero fue en vano. No consiguió enterarse de nada. Lane colgó el teléfono y se quedó parada un momento intentando pensar qué hacer.
-Lane, ¿qué pasa? ¿Quién era?
Lane volvió en sí y le miró:
-Tengo que ir al hospital.
-¿Por?
-James-murmuró intentando disimular. Pero Harry se dio cuenta y puso cara de: "¿En serio?", mientras arqueaba las cejas.
Lane le miró en respuesta y se dirigieron los dos al hospital. Silencio. Harry miraba a Lane disgustado. Lane miraba a Harry disculpándose.
-Harry...te prometo que si pasa algo grito para que me oigas y le des una paliza, pero entiéndeme. Tengo que verle. Saber qué le pasa. Estar tranquila.
Harry sonrió, asintió y la abrazó por el hombro; mientras caminaban hacia el hospital.

En casa de los chicos...

Tom, Jeremy y Dougie estaban en casa. Danny estaba con ellos y Sophie se había ido a su casa después de saludar a Jeremy.
Los cuatro jugaban a la PlayStation y bebían cerveza, cuando el iPhone de Tom sonó y el se levantó a cogerlo en el jardín.
-¿Sí?
-¿Tom?
-Yo mismo, ¿qué pasa, Fletch?
-Bueno... tenemos que hablar.
-No me gusta tu tono-dijo Tom mirando a los chicos desde fuera.
-Ni a mí, Tom, ni a mí...
-Pues cámbialo. Bueno, mejor dime lo que tengas que decir por favor.
Tom escuchaba atento las palabras de su mánager, mientras los chicos se asomaban a la ventana y veían la cara de Tom enrojecer e intentaban enterarse quién era el valiente que se atrevía a cabrear a Tom. Daba vueltas por el jardín con el teléfono en la oreja y escuchando a Fletcher mientras clavaba la vista en la lejanía y se preguntaba cómo reaccionarían.
Mientras eso sucedía Lane y Harry ya habían llegado al hospital y Harry se había quedado en la puerta con la promesa de Lane de gritar si sucedía algo. Cerró la puerta suavemente y miró la camilla donde estaba tumbado y enchufado. Quién lo diría. Precisamente él, que disfrutaba de verla a ella sufrir y de causarle dolor, causante de todas sus heridas. Él. Curioso destino, ahora el que sufría era James. Sonrió y se acercó a la camilla. Le miró, siempre tan estúpido. Coma etílico. Se sentó y miró al suelo, mientras él abría los ojos y sonreía:
-Veo que te has arrepentido de tu decisión. Pero es demasiado tarde. No te necesito. Hay otra. Ella sí que sabe, no sé si me entiendes.
Lane le miró y abrió los ojos cabreada.
-Encima tienes la gran geta de venir a decirme que te follas a otra puta por ahí, ¿no? Pues mira, más razones tengo para mandarte a la mierda- dijo, mientras se levantaba y murmuraba-: Puto yonkie.
-¿Qué coño dices, gilipollas? Joder, ojalá pudiera levantarme y dejarte ese chocho descompuesto, por guarra.
Lane no pudo contener unas lágrimas de rabia y le pegó un puñetazo en la boca, mientras él se reía.
-Eso, aprovecha ahora que estoy en camilla. Sí, eres muy valiente, ¿no? Eres una puta, eso es lo que eres.
Lane se mordió el labio y se intentó contener, pero sólo mirarle la cara le daban ganas de devolvérselas todas juntas y le atizó, a mano abierta, en la cara. La mejilla roja y él que intentaba levantarse. Lane se acercó a él como para besarle y le echó un gapo mientras decía:
-Para puta tu abuela, mamonazo.
Salió, cerró de un portazo y abrazó a Harry.
-Vámonos, por favor.
Harry la estrujó, asintió y salieron. Cogieron un taxi y fueron tranquilamente y en silencio hasta que Harry no se aguantó y dijo:
-¿Qué pasó?
Lane le miró y sonrió:
-Me amenazó y le pegué.
Harry arqueó las cejas, sonrió satisfecho y le chocó la mano. Bajaron del coche y entraron en casa. Los chicos seguían jugando a la Play y bebiendo cerveza, pero cuando escucharon la puerta sus caras cambiaron y Dougie se fue lo más rápido que pudo a su habitación sin siquiera saludarla. Lane le miró subir y saludó a los chicos:
-¿Qué le pasa a este?
Como siempre, todos dieron un paso hacia atrás y Tom uno hacia adelante, mientras la miraba a los ojos y decía:
-Bueno... hay problemas.
-¿Cuáles?-preguntó Harry rápidamente y poniendo un brazo en el hombro de Lane.
-Fletch ha llamado-contestó Danny desde atrás. 
Jeremy se las había apañado para ponerse al lado de Lane y la abrazaba, mientras ella preguntaba:
-¿Quién es Fletch?
Tom había vuelto a hablar:
-Nuestro mánager. Hay problemas con la gira.
-¿Cuáles?
-Vamos a juntar algunos conciertos de la gira del país con la europea, por lo que no puedes venir con nosotros. Es decir...
-En unas semanas nos vamos y estamos dos meses fuera-terminó Danny.
Lane se abrazó a Jeremy y pensó en Dougie: en casi un mes se había convertido en toda su vida, su alegría, su sonrisa, su tristeza, su preocupación, su mente, su corazón. Sólo quedaba preguntarse: ¿Es el fin, el principio o una pesadilla que se graba en el corazón?

martes, 12 de octubre de 2010

15.

15.
"This is the final time so, did I make you happy?".

Fueron juntos, riéndose y gritando y, sobre todo, dando el cante. Justo cuando sonó el teléfono de Harry. Últimamente no estaba nunca en casa, estaba todo el día con Ally pero no parecía del todo feliz y, cuando se alejó para coger la llamada, Lane se dio cuenta de que era ella. Intentó no pensar en eso y no meterse en cosas que no iban con ella en absoluto y, sin darse cuenta, había empezado a acariciar el pelo de Jeremy y a despeinarle, mientras él le miraba y decía:
-Lane, ¡NO SOY UN PERRO! 
Tom y Dougie se empezaron a partir y Lane les miró con cara de niña pequeña enfadada:
-Hum. Malo. Ya vedaz cuando ze lo cuente a papi Danny. Zi, zi te vaz a CAGAD!
Tom la miró con cara de padre y contestó:
-¡Pero bueno, pequeñaja! ¿De dónde has sacado ese vocabulario? Las damitas no dicen esas cosas.
-Ya ezta de nuevo papi Tom... que dudo ez ezto de tened paddez gayz-dijo Lane resoplando, mientras los otros tres se descojonaban. 
Harry ya había vuelto y parecía estar bastante bien así que no le dio más importancia al asunto. Se pararon todos y ella se bajó de los hombros de Jeremy mientras entraban los cinco a un bonito Burguer King. Sí, súper bonito. Pidieron sus menús y subieron las escaleras para sentarse en un sitio donde no hubiese mucha gente. Dougie se sentó en la punta, a su izquierda estaba Lane y, al lado, Jeremy y, en frente de ellos, estaban Harry y Tom.
En un moment todos callaron y Tom respiró hondo y comenzó seriamente:
-Lane... Bueno, queríamos darte la noticia los cuatro juntos pero, en vista de que Danny está muy ocupado con Sophie y que queríamos decírtelo con tiempo para no pasar malos ratos, tendrás que conformarte con que sólo te lo digamos nosotros...
Hizo una pausa en la que todos se callaron. Las hamburguesas y las patatas esperaban impacientes a ser comidas y la mano de Jeremy soñaba con el momento en que la sangre volviera a sus dedos.
-Bueno... no sé cómo empezar... Joder... Harry, Dougie, ¿quién?
Harry miró a Dougie que tenía la vista clavada en los ojos de Lane, que recorrían sus tres rostros uno por uno, mientras recordaba todas las veces, como antes de salir, en que sólo se habían besado, descamisetado y abrazado y habían hablado y compartido sonrisas y besos y en todos los momentos juntos... En vista del panorama, Harry prosiguió:
-Lane. Tú sabes que nosotros somos una banda y las bandas hacen conciertos, giras, firman autógrafos, graban discos... Lo sabes. Y, bueno... en unos días empezamos una gira por el país a la que podrás venir con nosotros...
Lane sonrió feliz y miró a Dougie que forzaba una sonrisa. Pero había algo que no cuadraba, ¿por qué esas caras? Dougie la miró de nuevo.
-Pero, en cuanto esa gira acabe... Una semana, dos como mucho. Tenemos una gira por Europa y, a esa, no podrás venir. Estaremos dos meses fuera.
Lane se abrazó a Jeremy muy fuerte y contuvo las lágrimas mientras los tres chicos la miraban con cara triste. Se separó de Jeremy y miró a Dougie. Mantuvieron la mirada por un rato, sin decir nada. Ellos se entendían. Ella le decía que qué pasaría y él intentaba calmarla. Sólo con la mirada. Hasta que no pudo contenerse y le besó fuertemente y susurró: "I've got you to make me feel stronger when the days are raugh and an hour seems much longer..",  él sonrió y contestó:
-Home is where the heart is... Is where we started...
Tom y Harry les miraron y se unieron a ellos:
-Where we belong. Home is where the heart is, is where we started-hicieron una pausa y Lane sonrió y gritó-: ¡WHERE WE BELONG!
Les quería. Se querían. Mejor no pensar en eso, pero la preocupación no se iría. Comenzaron a comer, intentando hacer como si nada pero era difícil. Aún así, después de un rato el ambiente recuperó su estado normal y después de unas cuantas risas se olvidaron del asunto y siguieron comiendo. Apenas terminaron Harry se levantó y cogió a Lane de la mano y se disculpó, diciendo:
-Lane, me tienes que acompañar a un sitio. Os vemos en casa. Encantado Jeremy, te veo luego.
Lane besó en la mejilla a Jeremy y Tom y morreó a Dougie, luego cogió la mano de Harry y se fueron.
-Harry, ¿qué pasa?-dijo ella mirándole.
Él miraba al frente muy serio y contestó:
-Que voy a cortar con Ally y luego quiero hablar contigo. Necesito cambiar de consejeros y tú eres mi pequeñaja favorita.
-Me complaces pero, no sé si sabías que, Ally es una de mis mejores amigas. 
Harry la miró y sonrió y siguieron andando. Se detuvieron y esperaron a Ally, que venía corriendo a ver a Harry. Lane se escondió detrás del banco donde se sentaron y miró. 
Harry la saludó con la mano desde lejos y ella saludaba a gritos mientras se acercaba y le iba a besar los labios, cuando el giró disimuladamente la cara y le besó la mejilla. La hizo sentarse y le cogió las manos.
-Ally... yo... Te quiero... pero... yo he salido hace poco de una relación y creo que esto que siento no es suficiente como para empezar otra...
Ally le apretó la mano fuertemente y con la otra se cubrió los ojos y lloró y sollozó y las lágrimas emparon sus mejillas y sus ojos llorosos le miraron fijamente y dijo:
-¿Por qué? Sabes qué, me voy. Que te vaya bien y que puedas querer lo suficiente a otra.
Harry la miró marcharse y, cuando se hubo ido, Lane salió de debajo del banco. Y se sentó al lado de Harry que miraba al suelo, abatido:
-No quería hacerle daño. Es tu amiga, ¿sabes? Pero no quería ilusionarla, joder. 
Lane le abrazó y le dijo:
-No pasa nada. Yo estoy contigo siempre-e imitando la voz de Danny añadió-: 'Cose you're not aloooonnee yeaaah! 
Harry se rió y le cogió la mano, tirando de ella y llevándola a un sitio sólo para ellos. Una tarde de amigos que se quieren y les gusta hacer el imbécil. Una tarde de Harry y Lane.  

lunes, 4 de octubre de 2010

14.

14.
"Our time is fleeding so we take control".

Una casa vacía de padres. Una fiesta. Droga. Alcohol. Música. Chicas. Chicos con ganas de todo. 
Una raya, un trago de ron con coca y un beso robado. Sonrisas. No se preocuparía por su "novia" en ese momento, ya le daría lo que, según él, se merecía en otro momento. Ahora le tocaba disfrutar. Ya llevaba cinco fiestas seguidas y en todas ellas había alcohol, droga y sexo y él había sido el privilegiado, si se le podía decir así, que lo había aprovechado todo. Otra raya. Otro trago. Otro beso. Sus amigos mirándole: tenía cara rara pero luchaba por seguir con esa tontería. Y la chica que se encendía un porro. Una calada y más besos y ella que se acercaba y acariciaba a su amiguito, que se despertaba. Y ella que bebía el mejunge que le pasaban y él que se metía otra raya y otra calada al porro y otro trago al ron. Más besos y caricias, poco a poco se empezaba a marear pero iba más allá que los otros colocones, no era la misma sensación. Pero no diría que no a otra raya ni a otro porro. No diría que no a nada. Ella le besaba mientras él se metía una raya. Otra más. En ese momento le vieron convulsionarse, los ojos se le cerraron y la impotencia les invadió. 
En otro lado de la sala alguien que decía:
-¿Urgencias? Necesitamos una ambulancia...


En la casa de los chicos...

Lane abrió la puerta y entró con Jeremy. Dougie, Tom y Harry estaban el salón y Danny y Sophie disfrutaban de su juventud. 
-¡¿Hola?! ¡¿Chicos?!- gritó Lane cuando entró en la casa, mientras la voz de Tom contestaba: "¡En el salón!". Lane miró a Jeremy y se sonrieron mientras le guiaba de la mano hasta el salón. Los chicos la miraron cuando entró y, al verla acompañada, se levantaron. La cara de Dougie al verles de la mano no fue de especial felicidad pero, aún así, accedió a darle dos besos. 
-Jeremy, éste es Dougie. Él es Harry y el de allí es Tom- introdujo Lane e hizo una pausa, tras la cual dijo-: Él es mi mejor amigo y, si no os importa, se queda esta noche a dormir, ¿vale? Por cierto, Sophie y Danny están arriba, cuando terminen saludas y conoces a Danny.
Jeremy se mostró lo más simpático posible pero era incómodo con las miradas que Dougie le echaba. Aún así, eso se acabó justo cuando Lane se acercó a Dougie, le abrazó y le besó como si no existiese un mañana y él, obviamente, le devolvió el beso pero al ver que después de un rato no se separaban Jeremy miró a los chicos y Harry con cara de normalidad le dijo:
-Tranquilo, pasa siempre.
Y Tom añadió:
-Ven, te enseñaremos el resto de la casa.
Jeremy rió y accedió a acompañarles y dejar a Dougie y Lane, que con el calentón ya habían empezado a desnudarse justo cuando los chicos abandonaban el salón.
Empezaron enseñándole la cocina y preguntándole cosas sobre su vida en París, sobre su familia, amigos, etc... Le enseñaron el jardín y luego volvieron dentro y subieron a enseñarle las habitaciones quitando la de Danny, que en esos momentos estaba en plena guerra de cuerpos. Cuando llegaron a la de Dougie, se sorprendieron de cómo había cambiado desde que Lane estaba allí. Antes era un completo desorden y ahora era un desorden doble, antes había olor a pies y desodorante de hombre y ahora olía a... nada en particular.

En el salón...

Dougie y Lane seguían besándose, estaban abrazados en el sofá sin camiseta. Lane recorría el pecho de Dougie con los dedos, haciéndole cosquillas, y él la miraba y sonreía mientras le besaba el cuello y lo mordisqueaba. Estuvieron en silencio un rato, pensando. Ella pensaba en el futuro de todo eso, en si lo tenía. Él pensaba en ella.
-Y... ¿qué va a pasar?-preguntó ella mirándole y haciéndole cosquillas en el abdomen.
Él seguía besando su cuello y contestó:
-¿Con qué?
-Con nosotros.
Él sonrió y le acarició la cara mientras decía:
-No lo sé.
Lane sonrió. No sabía por qué esa respuesta la reconfortó tanto, pero lo hizo. Era la respuesta que quería y que escuchó así que decidió dejar de pensar en eso y besarle, sólo besarle. Estuvieron un momento más en silencio, abrazados. Ella seguía acariciando su pecho y él la besaba.
-Eres preciosa-le susurró Dougie al oído.
-¡Bah! No soy nada del otro mundo-contestó ella sonriendo, mientras le miraba a los ojos.
Él sonreía y observaba cada centímetro de su cara.
-Ya...-contestó haciendo una pausa en la que ella le miró como diciendo más te vale que digas algo. Y añadió-: Pero lo eres todo de éste...
Y en ese momento Lane se derritió y casi muere entre sus brazos y ese romántico beso que Doug le propinó justo después de decir eso. Y, entonces, llamaron a la puerta: los chicos habían terminado su tour por la casa.
Doug y Lane se pusieron las camisetas y salieron de lo más acaramelados.
-Jeremy, ¿ves la cara de Lane? Pues han follado-dijo Harry riéndose.
Lane le pegó en el brazo y Jeremy se carcajeó, mientras ella se le subía encima pero no consiguió hacerle perder el equilibrio ni por asomo.
-Bueno, ¿vamos a comer por ahí?-dijo ella desde los hombros de Jeremy mientras se "pegaba" con Harry y Dougie y Tom se reían.
-Vamos, así les damos intimidad a los otros dos y a ver si terminan de una vez-dijo Tom riéndose, mientras salían todos juntos y ella sonreía de felicidad. Sí, era felicidad, todas las personas más importantes (quitando dos), allí, con ella. Les quería, les necesitaba y les tenía a su lado. Todo estaba bien, bajo control. O eso creía ella...

domingo, 26 de septiembre de 2010

13.

13.
"Don't leave me high, don't leave me dry".

Lane se emocionó mientras las lágrimas le empapaban la cara y Jeremy estaba a punto de morir asfixiado gracias al abrazo de su amiga. Pero sonrió. Había echado de menos esos abrazos que sólo le podía dar ella, su mejor amiga, su pequeñaja, su hermanita, su guía en el camino.
Se miraron y sonrieron. Jeremy la miró fijo a los ojos intentando encontrar algo nuevo en ellos, alguna señal de felicidad o tristeza. Y lo hizo. Encontró las dos cosas. Y, a pesar de que finjía que no pasaba nada, sabía que no podía ocultarle nada a él y que jamás podría. Resopló y dijo:
-Eres demasiado listo, ¡no vale!
Jeremy se rió:
-Lo sé. Pero hay algo que me tienes que contar. Y lo sabes.
Lane caminaba de espaldas, mirándole y sonriendo.
-Vale, ¿tengo que adivinar?
-Como quieras.. Inténtalo si te atreves-contestó sacando la lengua, mientras él arqueaba las cejas y contestaba:
-Vale. ¿Lo has hecho con James?
La cara de Lane se ensombreció al instante y él le cogió las manos. "James. Otra vez James y sus gilipolleces...", pensó Lane, "Tarde o temprano tenías que contárselo. Ahora, por ejemplo".
Y comenzó su relato. Una vez más James invadiendo su cabeza. Pero esta vez no lloró. No. Estaba con él, eso la tranquilizaba. Y ese abrazo que recibió después de contarlo, ese abrazo no lo cambiaría por nada.
Los dos amigos se sonrieron y ella le preguntó, cambiando de tema:
-Y tú, ¿qué?
-Pues, nada. Comparto piso con unos amigos y... Ya he acabado en el internado por lo de la mayoría de edad... así que supongo que tengo que elegir si quedarme allí o volver a Londres- hizo una pausa para mirarla, mientras ella cabizbaja temía que la elección de su amigo no fuese la esperada, y continuó-: Y acabo de cortar con mi novia. Pero no te preocupes: soy feliz. Ahora te toca a ti, con Doug.
Ella sonrió y aventuró:
-Y contigo...Si vuelves, claro.
Jeremy apartó la mirada y se quedó callado un momento. Después contestó:
-Todavía no sé qué hacer. Pero si me quedo allí quiero que vayas a verme.
Ella miraba al suelo y él le cogió la barbilla y mirándola a los ojos susurró:
-¿Lo prometes?
Ella sonrió. No podía negarse, no tenía elección. Asintió con la cabeza y le besó la mejilla. Jeremy sonrió y echó a correr gritando: "¡El último es tonto!". Y, como niños pequeños, recorrieron corriendo y riendo las calles, ahora oscuras, de Londres.

Danny y Sophie...

Iban juntos, de la mano. Las calles estaban vacías y ellos se decían ñoñerías, como buenos tortolitos que eran. Sophie sonrió y, en ese momento Blood, Sweat and Tears de V le vino a la mente (como habréis comprobado este capítulo va para Carmelo: Lo siento, me ha dado con la canción así que va para ti. Sí, sólo porque sale en el capítulo. :P :3 P.D: Genteciita, espero que os guste ;) Comentaadd! Beso.) y comenzó a cantar:
-If you say that you don't want me. That's Ok, I'm gonna get you anyway. If you say you can't aboard me. That's all right 'cose I don't mind if you don't fight...
Se sonrieron y Danny la acompañó. Poco a poco sus voces se fueron convirtiendo en gritos que se escuchaban en toda la calle:
-I AM JUST A GUY, YOU ARE JUST A GIRL ALL I KNOW IS JUST WANNA ROCK YOUR WORLD AND ALL I GOTTA SAY, I HOPE THAT IS OK: GONNA BE BLOOD SWEAT AND TEARS, GONNA BE HARD WORK AND FEARS BUT I AIN'T GONNA STOP NO NEVER STOP 'TILL I GOT YOU...
Se miraron y se rieron, mientras Danny la envolvía entre sus brazos y la besaba dulcemente. Ella se abrazó a su cuello y dejó a esas dos lenguas jugar juntas y susurró: "Esta noche tu cama va a acabar destrozada". Danny sonrió y dijo:
-Pues entonces corre, que todavía está sana. Hay que aprovecharla hasta el último momento.
Sophie se rió y se subió a caballito en su espalda, mientras él corría hacia su casa. Estaban bastante cerca y cuando llegaron no había nadie así que subieron a la habitación y cumplieron su promesa de destrozar la cama. Una y otra vez. Sólo sexo. Sexo con amor. Pero sexo, al fin y al cabo. Esa noche la única banda sonora que tenía eran los gemidos de su amor inquebrantable y su pasión inflamable.

jueves, 16 de septiembre de 2010

12.

12.
"Where did the time go?"

Mientras Dougie y Lane se besaban, Tom y Harry intentaban adivinar qué pasaba.
-Yo creo que ya están bien, ¿eh?-dijo Tom pensativo.
-Pues yo me rindo, son mazo de raros... Primero Doug con cara de estreñido, luego se miran, luego con cara triste, luego Lane con cara triste, luego sonríen... No pillo nada.
Justo en ese momento, Dougie y Lane se levantaron y cogidos de la mano fueron con Harry y Tom, que seguían sin entender nada. Harry se inclinó un poco y le susurró a Tom en el oído: "Va a ser que sí que están bien. Haz como si nada". Cuando Lane y Dougie llegaron a su lado los dos sonreían exageradamente y Lane se empezó a reír, entonces, Harry la cogió por la cintura y empezó a hacerle cosquillas, mientras ella como pudo, se subió encima suyo y terminó sentada en sus hombros con Harry cogiéndole las piernas y pegándose la carrera de su vida para asustarla.
Lane se reía a carcajadas y le contagiaba la risa a los tres chicos. Sólo les faltaba revolverse en el suelo. De repente, Lane se calló y puso cara de preocupación fingida y dijo:
-Y... ¿cuándo pensáis alimentarnos a Harry y a mí?
La cara de Harry se ensombreció y dijo:
-Cierto, cierto. Quiero comer.
Lane al verle la cara empezó a reírse y se metieron en el primer restaurante que vieron. Harry la bajó y se sentaron en una mesa. Lane estaba entre Harry y Dougie y Tom enfrente de ella. Cenaron y se rieron y, sobre todo, dieron el cante de una manera impresionante. Pero se lo pasaron bien.
Llegaron a casa a las dos de la madrugada y reinaba un absoluto silencio. En ese momento algunas dudas rondaron por la cabeza de Lane, pero decidió no pensar en Danny y Sophie en ese momento.
Los cuatro se dieron las buenas noches y cada uno fue a su habitación. Nada más cerrar la puerta Lane se le tiró a Dougie al cuello y el dijo, riendo:
-Me encantan las noches como esta...
Lane sonrió y le tumbó en la cama, mientras las prendas desaparecían de sus cuerpos y el amor y el sexo de esa habitación iluminaban esa oscura noche londinense.
Por la mañana, cuando Lane se despertó, Dougie dormía así que bajó y vio a Danny desayunando solo. Se acercó sigilosamente y le tapó los ojos con las manos. Él riendo aventuró:
-¿Tom?
Ella puso cara de enfado y contestó:
-¡¡Eyy, eres malo!!
Danny sonrió y dijo:
-jaja, Lane sabía que eras tú.
Ella sonrió y le besó la mejilla, después, se sentó a su lado y esperó a que le contase lo sucedido. Danny la miró sonrió y miró arriba. Ella lo pilló de inmediato y le abrazó muy fuerte felicitándole. Desayunaron juntos y luego Lane corrió a la habitación de Danny a despertar a Sophie, para que le contase todo como es debido. Abrió la puerta y se le tiró encima. Sophie pegó un sobresalto y, cuando la vio, empezó a hablar de inmediato:
-¡Tía, fue genial, impresionante, increíble! Estoy sin palabras..
Sophie le contó todo con pelos y señales, mientras Lane le sonreía y la felicitaba. Cuando Sophie terminó de hablar Lane dijo:
-¿A que no sabes con quién quedo esta tarde?
Sophie la miraba pensativa.
-Mmm... ¿James?
Lane le pegó en el brazo y Sophie se rió.
-¡NO! Con Jeremy, ¿quieres venir?
Sophie sonrió con nostalgia y contestó:
-Me encantaría pero salgo por ahí con Danny. Además es tu mejor amigo tenéis que poneros al tanto de todo.
Lane la abrazó y bajaron juntas al comedor, donde seguía Danny solo. Dejó a los dos tortolitos y subió en dirección a la habitación de Dougie. No estaba allí y escuchaba la ducha. Hurgó en el cajón y cogió lo que buscaba. Abrió la puerta del baño, se desnudó y abrió la mampara. Dougie se giró y sonrió:
-¿Qué tiene para mí esta vez, cartero?
-Una buena dosis de sexo.
Dougie se rió mientras Lane le besaba el abdomen y bajaba hasta sus genitales. Jugó con ellos en su boca y Dougie cerraba los ojos y se dejaba llevar. Lane le pusó el condón y se levantó para besarle. Él la apoyó en la pared y ella enroscó sus piernas en la cintura de Dougie. Un beso. Otro. Ella que empezaba a gemir. Él que se introducía en ella. Amor. Pasión. El agua que les mojaba. Ellos que disfrutaban como niños.

Por la tarde Lane se preparó y pidió a Harry, que era el único que no dormía la siesta, que la llevase a donde había quedado con Jeremy. El chico aceptó de buen grado y se metieron juntos en el coche. En el trayecto Lane le pidió que pusiese McFLY. Harry le cantó todas las canciones y Lane no paró de reír en todo el camino. Cuando llegó allí le vio apoyado en la pared de un edificio esperándola. Lane se despidió de Harry y salió del coche corriendo.
Cuando Jeremy la vio sonrió y caminó hacia ella. Se abrazaron fuertemente y unas lágrimas de felicidad recorrieron la cara de Lane. Entre llantos susurró:
-Te he echado muchísimo de menos.
-Y yo-contestó él intentando ocultar esas lagrimillas en sus ojos. Y es que cuando echas de menos a alguien muy importante para ti y vuelves a ver a esa persona, nada más importa. Y ella lo único que quería era que él, su mejor amigo, no la volviese a dejar sola y se volviese a ir a París. 
Antes de que se fuese Jeremy jamás habría pensado que le necesitase tanto a su lado pero, ahora que no estaban juntos se daba cuenta de que era su punto de apoyo. Y verle de nuevo después de dos años era lo mejor que podría haberle sucedido en mucho tiempo. Juntos de nuevo. Sonrisas y lágrimas. Un abrazo interminable y esa amistad que nada jamás podría romper. 

miércoles, 15 de septiembre de 2010

11.

11.
"Hold me 'til the sun burns out".

Sí, todo iba bien. Todo iba muy bien.
Danny la besaba y acariciaba bajo las estrellas y luces londinenses. Sophie le abrazaba y jugaba con su lengua mientras con la otra mano le quitaba la camiseta. Él le sacó la camiseta también a ella, mientras le besaba y mordía el cuello.
Danny la cogió en brazos y la tumbó en el césped, donde había previamente colocado una manta. Ella enredó sus piernas alrededor de la espalda de Danny, mientras él le quitaba el sujetador y acariciaba suavemente los senos de Sophie. La respiración de ésta se volvía cada vez más agitada y decidió colocarse encima y tomar el mando por unos momentos.
Apasionadamente recorrió todo su torso con los labios y la lengua hasta que llegó al pantalón, que le quitó rápidamente y tiró con el resto de la ropa. Él, mientras tanto ya le había quitado la falda, y estaba bajando sus manos lentamente por su cintura hasta que se topó con la única prenda que le separaba de ella. Un obstáculo menos. Una prenda más al montón. Y él que, con besos recorría su abdomen y, con besos, llegaba a sus genitales. Ella que le miró y él que introducía su lengua dentro de ella para hacerla gemir de placer por unos minutos. Después, la besó fuertemente en los labios, mientras ella le quitaba los calzoncillos y jugueteaba con su gran amigo y le ponía el condón, lista para arder en las llamas del placer con ese chico que tanto le gustaba.
Lentamente, él la hizo suya y, sin darse cuenta, ella se puso encima y le montó. Le hizo suyo, mientras el acariciaba sus senos y, juntos, volaban lejos de ese jardín. Para terminar en las estrellas, que antes les miraban. En el jardín no se escuchaba más que sus respiraciones agitadas y sus gemidos. Poco a poco, fue aumentando la velocidad de sus movimientos haciendo que el placer fuese mayor. Se tumbó encima de Danny y le besó, mientras él la sentaba en frente suya y, ayudado por sus manos, la hacía suya una vez más.
Después de esto, se tumbaron juntos y él la rodeó con los brazos, mientras ella apoyaba la cabeza en su pecho y decía, mirando las estrellas:
-Tantas estrellas, tanta gente... parecemos insignificantes. Pero tú me haces sentir gigante.
Él la miró. Sus ojos azules brillaban y estaban fijos en sus manos entrelazadas, su respiración acompasada casi inaudible y sus piernas buscando calor en las de él. Entonces, contestó sonriendo:
-Tú me haces volar, me haces brillar...
Y se quedaron así en silencio, mirando sus manos entrelazadas y pensando en su reconciliación. Entonces, ella dijo:
-¿Me quieres?
-¿Qué?
-Me refiero a, ¿qué va a pasar con nosotros?
-No lo sé. I'm just following the road for a walk in the sun.
-¿Qué quieres decir con eso?-preguntó ella sonriendo.
-Que, por ahora, quiero estar contigo sin pensar en el futuro y que sea lo que tenga que ser.
Ella trepó por su pecho y le besó suavemente los labios. Él sonrió ampliamente y, cogiéndola en brazos, la subió a la habitación y la tumbó en la cama a su lado. Y, abrazados, se durmieron.

En el cine...

Harry, Dougie, Tom y Lane entraron a ver "Todos están bien". Al principio, Lane y Dougie aprovecharon para besarse y susurrarse ñoñerías. Pero, en cuanto Lane empezó a ver la peli, Dougie se tuvo que besar la mano.
Lane se sentó en las piernas de Dougie y lloró toda la película. Cuando salieron de la sala, Lane tenía los ojos rojos y sus compañeros, lágrimas en los ojos. En ese momento, recibió una llamada.
-¿Sí?
-¿Lane? Soy Jeremy, ¿qué tal?
Lane, emocionada, sonrió y dijo:
-¿Qué tal estás? ¿Dónde estás? ¿Cuándo te veo?
Lane escuchaba la risa sonora de Jeremy que tanto había echado en falta desde que se fue... Se conocían desde los cuatro años y, desde que se conocieron, estuvieron siempre juntos. Eran como hermanos.
Le conoció porque la madre de Jeremy era muy amiga de la madre de Lane, podría decirse que la única que conservaba de su infancia.
-Bien, estoy muy bien. ¡Te he echado de menos enana! Y Sophie, ¿qué tal está?
-Jaja. Y yo a ti bobote. Sophie está muy bien, con novio y contenta. ¿Tú dónde estás? ¿Cuándo vienes a Londres?
Lane no se daba cuenta pero, mientras hablaba con Jeremy, los chicos la miraban y a Dougie empezaban a subírsele los colores. Para una persona que pasase por delante sería una escena bastante graciosa porque tomaba un color rojo pimiento y tenía cara de estreñido.
-Ya estoy aquí. Llegué hoy y me quedo hasta el domingo, tres días. Me gustaría verte, ¿cuándo me haces un hueco en tu agenda?
-¿Mañana a las seis en la plaza de enfrente de tu antigua casa?
-Perfecto, allí te espero. Te quiero, nos vemos.
Colgó y se giró para mirar a los chicos. Justo en el instante en que Dougie estalló y preguntó enfadado:
-¿Quién pollas era ese?
Lane se rió y le contestó:
-Mi mejor amigo, que vive en París y se queda aquí hasta el domingo.
Dougie se calló pero seguía cabreado así que le cogió de la mano y le llevó a un banco para hablar. Le miró a los ojos y le preguntó pacientemente:
-¿Qué pasa? ¿Por qué estás así?
Él levantó la vista y clavó sus ojos azules en los verdes de Lane, parecía triste y enfadado a la vez y tardó en contestar.
-Porque te quiero demasiado. Y, desde que sé que tienes novio, no sé qué esperar.
Ella le besó lenta y suavemente y, después, contestó:
-Eres mi rubio inútil. No hay nadie más, pero aún así... Quiero aprovechar para hablar, ahora que sacas el tema. No eres el único que se ralla...
Él tenía sus profundos ojos azules clavados en ella y la incitaba a hablar y decirle lo que le preocupaba.
-A veces tengo miedo, ¿sabes?
Se miraban fijamente y él preguntó:
-¿Por?
-Porque hay veces en que pienso que en realidad no sé nada de ti y me da miedo que perdamos esto por eso...
Él se quedó callado un momento y después dijo, sonriendo:
-Dime, ¿qué quieres saber de mí?
Ella se rió y contestó:
-¿Cuándo es tu cumpleaños?
-El 30 de noviembre. ¿El tuyo?
-Uno de marzo. ¿Color?
Él la miró, sonrió y le susurró:
-El de tus ojos.
Y, después de eso, la besó fuertemente dejando a sus celos correr en libertad lejos de allí y disfrutando de ese momento con ella. Siempre con ella.

sábado, 11 de septiembre de 2010

10.

10.

"I'm starting to falling in love. It's getting too much".

Esa noche Sophie no hizo más que beber sentada en la barra. De vez en cuando, Lane y Ally conseguían levantarla de la banqueta y sacarla a bailar pero siempre con una copa en la mano. Lane aprovechó que Ally se fue al baño y se sentó al lado de Sophie. Le puso una mano en el hombro, abrazándola, y dijo:
-Te he visto discutir con Danny.
Sophie levantó la vista de su copa y fijó sus profundos ojos azules en los verdes de Lane, diciendo:
-Es un mamonazo, estaba con otra tía así que le dije cuatro cosas y me vine con vosotras, paso de ser la tonta de turno. Pero...
Lane la miró tan fijamente que Sophie tuvo que retirar la mirada para no ser atravesada y decidió terminar la frase:
-Creo... Creo que no sentía esto desde... desde Jeremy, ¿te acuerdas de Jeremy?
Las dos amigas se miraron, cómo no se iba a acordar de Jeremy... el único chico que dejó una marca en el corazón de Sophie, el único importante. Lane sonrió y la abrazó muy fuerte entre sus brazos, luego dijo:
-Oh, Jeremy... Claro que me acuerdo, hablo con él casi siempre por teléfono. Es muy simpático y viene esta semana de París, por unos días. Era súper mono contigo, ¿te acuerdas de la vez que te preparó una cena en un hotel con vistas a todo Londres por vuestros 3 meses? 
Sophie sonrió, era increíble cómo Lane conseguía hacer que dejase de pensar en las cosas que le preocupaban, de alguna manera u otra conseguía que pensase en otra cosa y ahora había conseguido que recordara esa noche con Jeremy... su primera vez...

>> Era uno de julio de 2008, las nueve de la noche. Jeremy tenía que recogerla de un momento a otro. Hacía tres meses que salía con él y todo era perfecto. Era la primera vez que se enamoraba de alguien pero Jeremy lo hacía todo demasiado fácil, incluso escalar el Everest contado por él parecería lo más simple del mundo. Se dejaba llevar, con paciencia y hacía que los demás se sintieran relajados y tranquilos. Él no era virgen, sin embargo Sophie sí, pero había decidido esperarla hasta que estuviera preparada sus palabras fueron: "Sophie, te quiero. No importa nada más, puedo esperar. El tiempo nunca ha sido un problema para mí". Bueno, el caso, que Sophie se sentía en una nube. Nada podía ser mejor. A su lado todos los problemas que había en la familia desaparecían y, esa noche, él tenía preparada una sorpresa muy especial para ella. Le había dicho que el regalo de los tres meses tenía que dejarla alucinada y que él iba a hacer que alucinase. Sophie le había ampliado una foto de ellos, la primera que tenían juntos, y la había hecho un póster y, además, le había comprado un anillo con el nombre "Sophie" grabado en él y se había hecho otro con el nombre "Jeremy" para ella. Aún ahora, 2 años después, los dos seguían llevando esos anillos. Bueno, me voy por las ramas. A las nueve y media Jeremy pasó por casa de Sophie y le puso un pañuelo en los ojos y dijo:

-Bueno, tendrás que ir delante y yo me abrazaré a tu cintura, así te guío...
Sonrió y le besó el cuello, mientras Sophie accedía. La gente les miraba con cara rara y Jeremy le describía cada una de las caras al oído para poder reírse juntos. Finalmente, llegaron a un hotel bastante alto. Entraron y Jeremy subió con ella hasta la última planta, estaba todo iluminado con velas y, mientras cerraba la puerta, le quitó el pañuelo a Sophie. En el balcón, a la luz de las velas, había preparada una preciosa cena con vistas a Londres. Cuando Sophie vio todo eso se tiró a su cuello y le besó, mientras susurraba: "Gracias". Sophie sacó de su bolso los anillos y el póster, que le emocionaron: a veces lo pequeño es lo más bonito. Se abrazaron y fueron juntos al balcón, donde había un gran plato de pasta: esto era porque, cuando vieron la película del perro vagabundo y la perra rica, ella le había dicho que le encantaría comer pasta con él a la luz de las velas como hacían los dos perritos en esa peli. Él se había reído y le había prometido que algún día lo harían y, cuando ella vio la pasta y las velas, no pudo evitar lágrimas de felicidad.
Comieron la pasta y se besaron, fue todo muy romántico, sobre todo el postre. Cuando Sophie le había mirado a los ojos y había decidido que su postre sería él. Que él tenía que ser la vez que no se olvida, ya que después del verano él se iría interno a París, como dice la frase: "Todo lo bueno se acaba". Pero ellos habían decidido vivirlo bien, para acabar mejor. Y esa noche tenía el final escrito como el mejor final para una noche que les pertenecía a ellos y a nadie más. Esa noche él la hizo suya por primera vez y esa noche ella le grabó en su corazón para siempre... <<

 Sí, Jeremy mereció la pena. Ahora, después de dos años, seguían siendo buenos amigos. Pero nunca había vuelto a enamorarse, nunca había sentido eso que sintió por él. Jeremy fue el primer y el único, hasta ahora. 
-Pues, eso, Lane. Que me estoy empezando a enamorar. De Danny.
Lane le sonrió y la estrechó fuertemente entre sus brazos, con la promesa de que todo iría bien. Cuando llegó Ally fueron las tres juntas a la pista de baile y no se fueron hasta que dieron las 7 de la mañana en el reloj y ellas tuvieron agujetas en las piernas. Cogieron un taxi y la primera en llegar a su destino fue Lane, que se metió en la cama apenas entró en la casa de los chicos. Y, cuando se tumbó al lado de Dougie, éste dijo:
-¿Qué, te lo has pasado bien? Porque tienes un olor a porro....
Ella tenía los ojos cerrados y lo único que hizo fue murmurar un: "Humm", e, inmediatamente después, quedarse profundamente dormida. Dougie sonrió y le besó la frente, después, se giró y siguió durmiendo. 
A las tres de la tarde, Lane se despertó y se pegó una ducha de agua caliente. "Qué noche... ¡Ha sido genial! Pero tengo que hablar con Danny", y, con estos pensamientos, salió de la ducha y se vistió. Justo en ese momento, los chicos estaban empezando a comer así que se les unió, mientras miraba a Danny con cara de: "Tú y yo tenemos que hablar". Danny lo pilló enseguida y, después de comer, subieron los dos a la habitación de Dan. Os sentásteis en la cama y le instaste a hablar. Él le contó a Lane todas sus razones para hacer lo que hizo y, sinceramente, su cara decía decía que no mentía. Cuando Dan terminó de hablar, se abrazaron fuertemente y Lane le susurró:
-No te preocupes. Te voy a ayudar a hablar con ella. Tú sólo hazme caso.
Esa misma noche consiguió planes para que Harry, Dougie, Tom y Lane fuesen al cine. Lane llamó a Sophie y le dijo que esa noche la casa estaba vacía de chicos y que quería que viniese y pasaban una noche de chicas. Sophie accedió contenta, aunque tenía la esperanza de encontrarse a Danny allí. A las nueve, Lane y los chicos se fueron al cine y Danny se quedó tramando sus cosas en el jardín. Una hora más tarde Sophie entraba en la casa y seguía el rastro de flechas que la llevaron al jardín donde, para su sorpresa, Danny la esperaba. 
El rostro de Sophie cambió por completo y, cuando estaba a punto de irse, Danny le dijo:
-Sé que estás enfadada. Pero escúchame, si después de decir lo que tengo que decir sigues enfadada te dejo marcharte tranquila, ¿te parece bien?
Sophie asintió y se sentó en una de la sillas, en frente de Dan. Él empezó:
-Mira, Sophie. Yo sé que me he portado mal últimamente, y lo siento. Pero eso ha sido porque... Porque...
Se miraron un momento y Sophie le instó a hablar:
-¿Sí? Mira que si no me lo dices me voy, ¿eh?
Él asintió y continuó, fijando sus ojos azules en su rostro:
-Déjame empezar por el principio: yo tenía... no sé, estaba en el instituto. Y, allí, había una chica muy guapa a la que todos se querían ligar y yo, un chico normalito, me la ligué. Fue entonces, cuando me hice popular. Como era "popular", las chicas querían salir conmigo, por lo que nunca tuve la necesidad de enamorarme para tener a una chica entre mis brazos y nunca lo hice. Por eso nunca me he enamorado y, por eso, le tengo miedo al compromiso y al "amor". Y, cuando tú y yo empezamos, me di cuenta de que eras especial pero, cuando te fuiste y empecé a pensar en ti, me di cuenta de que estaba sucediendo: me estabas empezando a gustar. Compréndeme, nunca me ha gustado nadie, estaba... estoy asustado y, por eso, intenté sacarte de mi cabeza bebiendo, yendo de fiesta y saliendo con tías. Pero, como dice una bonita canción: "Nunca olvidaré tu voz, aunque pierda la memoria". Perdóname, he sido un cerdo.
Sophie le miraba atenta y, cuando dijo la frase de la canción en español, casi se derrite. Pero le preguntó que qué significaba eso y él, en el oído le susurró: "I will never forget your voice, even if I loose my memory". Y, con estas palabras, los dos se fundieron en un beso que fue el principio de otra de sus noches interminables. Y, como Lane prometió, todo iba bien.